El lugar del no-lugar
Teódulo López Meléndez La posmodernidad nace en el momento en que la vanguardia (lo moderno) se agota en su proceso de demolición. Marinetti no podía saber que la concepción del tiempo variaría radicalmente y que en esto que ahora llamamos “tiempo real”, donde el presente y el ahora son omnímodos, sus deseos de un hombre identificado con un motor nos obligaría a meter las manos en el polvo que se desprende de aquél documento. Filippo Tommaso encontraría hoy que sí, que más allá de como él lo quería, la identificación del hombre con la máquina se aproxima a límites impensados que podrían conllevar a un cambio de la fisonomía misma del cuerpo humano y también encontraría que la máquina que él asociaba a velocidad impone hoy la inmovilidad. En cualquier caso, como lo quería Marinetti, belleza estará asociada a velocidad, pero no puedo concebir como será esta "belleza", si es que no llegamos a concluir que ambas palabras se harán sinónimas. Entre otras cosas, el mundo pos...