Una democracia sin "dueños"

 



Teódulo López Meléndez

Si un cuestionamiento se hace presente es al del llamado “conocimiento experto” en su capacidad de tomar decisiones, lo que incluye en primer lugar a quienes fungen de dirigentes políticos. Ello conlleva, necesariamente, a un aumento de la intervención colectiva en un debate público del cual se alejó, superar el “pensamiento democrático hegemónico”.

A la democracia le aparecieron “dueños” por lo que hay que restablecer la ciudadanía, lo que parte de una repolitización total de la práctica social, una que implique relaciones de autoridad compartida.

No estamos pensando en un modo de democracia directa, sino en la necesidad de construir espacios que deliberan e influyen o determinan las decisiones políticas. Esto es, hay que levantar sujetos políticos abiertos a la diversidad y a la tolerancia, con suficiente poder adquirido y derivado de la práctica de lo deliberativo. La democracia es siempre una posibilidad en camino donde no se congela un ordenamiento institucional y donde el Derecho no es un simple instrumento de mineralización del pasado. La política es una práctica continua, una transformación incesante marcada por la toma de decisiones de los nuevos actores ciudadanos.

Hay una hegemonía referible a los partidos políticos como monopolizadores de las prácticas de la democracia representativa. Las prácticas articuladoras de los diversos sectores sociales emergentes deberán hacer saber que terminó al fin un predominio abusivo. Siempre aparecerá el elemento identificatorio del todo, el que produzca el sentido común. La incompletitud de cada sector emergente encontrará la articulación, una que puede ser circunstancial para el ejercicio de un movimiento de poder, una que puede ser de mediano alcance para propósitos de lento perseguir o, inclusive, el nacimiento de bases permanentes sobre la cual continuar manteniendo la diversidad.

Para lograrlo se requiere de la conformación de nuevas demandas que confluyan mediante un sistema de equivalencias democráticas. No se trata de alianzas sino de un proceso de modificación de la identidad de las fuerzas actuantes. Esto requiere que ninguna lucha se libre en términos que afecten negativamente a los intereses directos de otras fuerzas posibles a la articulación.

@tlopezmelendez








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