Prólogo a Ensayos Literarios y Traducciones
Prólogo
Por Victoria
de Stefano
En el tomo I de los Obras selectas de
Teódulo López Melendéz, poeta, novelista, ensayista, traductor, diplomático con
cargos en Portugal, Italia y Argentina, analista político, editor, se hallan
agrupados sus ensayos literarios y traducciones de poesía, ensayos en los que
se destacan claramente sus dos irrebatibles y no ocultadas pasiones literarias.
La literatura y poesía italiana, D’Annunzio, Moravia, Calvino, Montale, Ungaretti,
Quasimodo (Jardines en el mundo, Academia Nacional de la historia,
1986) y la portuguesa. Dentro de las letras lusitanas, la figura emblemática
del gran poeta del siglo XX Fernando Pessoa aflora como un yo es otro en
relación con el autor: algo así como un caso de introyección y prospección de
sí mismo, imbricándose, a través de una indagación muy personal, en los
intereses y preferencias que son comunes a ambos: la poesía y la política, a
través de sus polémicos escritos políticos, utópicos, místico-nacionalistas, saudosistas,
regeneracionistas, redactados, corregidos, revisados y con frecuencia dejados
de lado para ser retomados más tarde por Pessoa al calor del amor a la grandeza
de la patria, de cuya evolución y despertar desesperaba, y de la lengua portuguesa,
a la que por lo demás siempre consideró como su única patria.
En los ensayos sobre los escritores italianos de
la posguerra, la llamada generación del 40, López Meléndez se concentrará en
estudiar la génesis y trayectoria del realismo de Moravia, signado por la
influencia del marxismo, en su vertiente historicista de diagnosis de la
sociedad, y el psicoanálisis, en su vertiente existencial, como instrumentos de
exploración crítica, y del neorrealismo de Calvino, con sus tintes de humor paródico,
derivando cada vez más hacia una narrativa imaginativa y experimental. Por otra
parte, intenta poner de resalte el proceso por el cual estos autores,
deslastrándose de la pesada carga de la tradición literaria de las décadas
oscuras, provincianas, éticamente pasivas, genuflexas del fascismo, se
vincularon estética, estílisticamente y políticamente a las convulsiones y precariedades de
los años sucesivos al conflicto bélico. El autor señala el papel
que desempeñaron las tendencias épocales, marxismo y psicoanálisis, recogidas
en la concepción sartreana de la literatura comprometida, en el pensamiento
político y cultural de Moravia y Calvino, tanto como en el de Carlo Levi, Pratolini, Pavese, Fenoglio y Cassola, todos cercanos a ese hito
que fue la revista “Il Politecnico”, fundada por Vittorini, en el medio
cultural italiano desde el fin de la guerra y hasta más allá de su defunción en
el año 47. "Il Politecnico", como bien
dice López Meléndez, “excede los límites de una revista literaria, pues le interesa
toda la conflictividad social de aquellos años. Allí aparece la denuncia de
como la cultura anterior no ha sabido hacerse sociedad y proteger al hombre del
sufrimiento”.
Pero la gran pieza de este primer
tomo de las obras de López Meléndez es, por su nivel de experticia, el
extenso y acucioso ensayo Pessoa, la respuesta de la palabra (Academia
Nacional de la Historia, 1992). Piénsese que los manuscritos de Pessoa empiezan
no solo a salir del inagotable baúl y a ser publicados, sino a ser leído
y conocidos en nuestra lengua, solo a partir de mediados de los ochenta. Que
muchos de sus lectores aun en la actualidad, y tal vez más en la actualidad que
antes, solo lo conocen como el poeta de la heteronimia, obviando, desconociendo
su enigmático, redentorista, ingenioso, contradictorio, incluso pueril, pero
aun así ríquísimo, embebido de sueños ensayismo político, por las relaciones
que,en muchos de sus escritos, fragmentarios e inacabados, establece entre las
formas políticas y el impulso cultural y, más que cultural, espiritual, y en
los que también intervienen y adoptan posiciones sus heterónimos. Así López
Meléndez afirma que el Pessoa “productor de estéticas”, el Pessoa poeta, no
puede ser comprendido a cabalidad sin esos ensayos, los que estudia, documenta,
argumenta con rigor y a fondo.
El tercer aparte del primer tomo de
sus Obras selectas reune escritos variados, en este sentido es más
miscelánico: escritos a modo de bitacora viajera. Va de Magritte, a Bioy
Casares, de Shakespeare a dos veces más Pessoa, el Pessoa solitario y el Pessoa
en inglés, de Miguel de Montaigneal al japonés Hikikomori, Pitol, a Luciano Pavarotti y a su siempre bien recordado Salvador
Garmendia: el hombre de la herida urbana.
Por último, tenemos, como cierre,
sus traducciones de poesía. Los italianos del novecento: Ungaretti,
Montale, Quasimodo y los Poemas sobre servilletas (Poemas inéditos) de Fernando Pessoa. Los italianos y el portugués refrendando
sus dos grandes pasiones literarias.
Caracas, junio de 2012

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